Sentirse mal lejos de casa tiene algo que va más allá del síntoma. No sabes a qué guardia ir, no sabes cuánto va a costar, no hablas el idioma o lo hablas apenas, y todo eso se suma a que ya te sentías mal antes de empezar a pensarlo. Buena parte de eso se resuelve con un mensaje.


Lo primero

Si te sientes mal durante un viaje, no vayas directo a una guardia: escríbenos. Con un plan de PAX Assistance vigente, el equipo coordina en el momento una consulta a distancia con un profesional de la salud, que evalúa tu cuadro. A partir de ahí, o se resuelve ahí mismo, o te coordinamos la atención presencial en un centro cercano. La telemedicina está incluida en todos los planes.


Una sola excepción, de sentido común: si hay riesgo de vida, primero llama al número de emergencias local. Lo demás lo ordenamos después.


Por qué conviene avisar antes

Porque es lo que nos permite ocuparnos. Cuando nos escribes primero, el equipo puede elegir el centro adecuado, coordinar con el prestador, autorizar la atención y hacer que el dinero esté disponible antes de que lo pongas tú. Si el circuito arranca después, esa parte ya no se puede armar.


Y si el episodio te agarró de golpe y no llegaste a avisar, tienes 48 horas para hacerlo. Nos sirve saberlo aunque el problema ya se haya resuelto solo: es lo que nos permite acompañarte en lo que venga después.


El paso a paso

1. Nos escribes. El WhatsApp y los números de asistencia están disponibles las 24 horas, los 365 días del año. No hace falta que lo hagas tú: si no estás en condiciones, alguien que viaje contigo, un amigo o un familiar puede hacerlo en tu lugar.


2. Abrimos el caso. Ten a mano tu voucher o Pax ID: es lo que identifica tu plan y hasta cuánto llega tu cobertura.


3. Consulta a distancia. Un profesional de la salud te evalúa en el momento, sin que tengas que moverte de donde estás. Muchas veces alcanza con eso, y esa es la mejor noticia posible cuando estás en un hotel a las tres de la mañana.


4. Si hace falta ver a alguien, lo coordinamos. Si el cuadro necesita atención presencial, el equipo consigue el centro adecuado para lo que tienes y te dice adónde ir. No tienes que buscarlo tú en un idioma que no manejas.


5. Te seguimos hasta que estés bien. El caso no se cierra con la primera consulta. La Central acompaña, y el Departamento Médico define junto con los médicos que te atienden cuál es el tratamiento más adecuado.


Qué más incluye la asistencia médica

Cuando se trata de un accidente o de una enfermedad aguda e imprevista, la cobertura no se agota en la consulta. Alcanza también a la atención por especialistas, los estudios que hagan falta, la internación en el centro más cercano si el cuadro lo requiere, la cirugía de urgencia que no puede esperar al regreso, y la terapia intensiva o la unidad coronaria si se llega a eso.


Todo eso lo evalúa y lo autoriza el equipo de asistencias de PAX. Por eso el primer mensaje es tan importante: es lo que pone a andar la cadena. Los montos hasta los que llega cada servicio figuran en tu voucher, porque dependen del plan que tengas.


El dinero, mientras tanto

Es la pregunta que aparece siempre, y con razón: ¿tengo que pagar yo?


No. Con PAX CASH, una vez que la Central autoriza, los fondos se acreditan al instante en la billetera digital de tu celular y los usas ahí mismo. No es una devolución que llega semanas o incluso meses después de volver: es dinero disponible en el momento. Después nos mandas los tickets de compra.


Y para la atención médica en sí, lo habitual es que PAX le pague directo a la clínica o al hospital, según el país y el prestador. El equipo te lo confirma cuando abrimos el caso, así sabes de antemano cómo va a resolverse.


Tip PAX: guarda el voucher y los números de asistencia en el celular antes de salir, y cuéntale a quien viaja contigo dónde están. Es el minuto que más se agradece cuando el que no está en condiciones de buscar nada eres tú.


Qué no se resuelve por esta vía

Las condiciones que ya tenías antes de viajar tienen su propio lugar dentro del plan. No hace falta declararlas: no hay formulario ni trámite al contratar. Todos los planes incluyen cobertura para urgencias y descompensaciones agudas, y si quieres más margen existe el upgrade de preexistencias. Lo que no entra por aquí es el seguimiento de rutina de una condición crónica.


Tu país de residencia. Todos los planes de PAX Assistance valen en todo el mundo, salvo donde vives habitualmente. En los planes nacionales, la asistencia opera cuando estás a más de 100 kilómetros de tu domicilio.


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Cinco minutos antes de salir

Tres cosas, y ninguna lleva más de cinco minutos: guarda los números de asistencia en el teléfono, ten el voucher accesible —en el celular y en papel— y cuéntale a quien viaja contigo cómo se pide la asistencia, porque puede tocarle a esa persona escribir por ti.


En PAX, por ejemplo, además de la parte médica todos los planes incluyen soporte emocional las 24 horas, sin costo adicional. Somos la única asistencia al viajero del mundo que lo incluye, porque cuando algo pasa lejos de casa lo primero que hace falta suele ser una voz humana del otro lado.


Preguntas frecuentes

¿Qué hago si me siento mal durante un viaje?


Escríbenos antes de ir a una guardia. El equipo coordina una consulta a distancia con un profesional de la salud, que evalúa tu cuadro, y a partir de ahí se resuelve en el momento o te coordinamos la atención presencial en un centro cercano. Si hay riesgo de vida, primero llama al número de emergencias local.


¿La telemedicina está incluida en todos los planes de PAX Assistance?


Sí, está incluida en todos los planes. Es la primera evaluación del caso y define si la atención sigue a distancia o se deriva a un centro de salud.


¿Puedo ir al médico por mi cuenta?


Conviene escribirnos antes. Es lo que nos permite elegir el centro adecuado, coordinar con el prestador y autorizar la atención para que no tengas que poner el dinero. Si el episodio no te dio tiempo a avisar, tienes 48 horas para hacerlo.


¿Tengo que pagar yo la atención?


No. Lo habitual es que PAX le pague directo a la clínica o al hospital, según el país y el prestador. Y para los gastos que corren por tu cuenta, con PAX CASH los fondos autorizados se acreditan al instante en la billetera digital de tu celular.


¿Qué necesito tener a mano para pedir asistencia?


Tu voucher o Pax ID, que identifica tu plan y hasta cuánto llega tu cobertura, y los números de asistencia guardados en el teléfono. No hace falta que escribas tú: si no estás en condiciones, alguien puede hacerlo en tu lugar.


¿Cubre una enfermedad que ya tenía antes de viajar?


No hace falta declararla al contratar. Todos los planes incluyen cobertura para urgencias y descompensaciones agudas derivadas de condiciones previas, y existe un upgrade para ampliarla. Lo que no se resuelve por esta vía es el seguimiento de rutina de una condición crónica.